martes, enero 08, 2019
miércoles, octubre 17, 2018
Bloqueo crónico
Llevo la vida entera escribiendo
retazos de ideas en cualquier papel. Chorros inconexos y pedacitos de
texto en cuadernos interminables, que voy dejando como pedazos de
piel usada, como una caspa por todas partes
Pedazos de pensamiento y de sueños
que nunca desarrollo, que siempre dejo para después. Capturo una
idea inspiradora de unas cuantas palabras o una serie de frases pero
nunca concreto ni completo ese pensamiento. Lo dejo para después.
¿Después
de qué? ¿Me sentaré
algun día a escribirlo TODO ?
Sentí
muy joven la necesidad de contar mis propias historias y pensé que
sería algo que haría todo el tiempo. Escribía mucho y
cotidianamente. Supongo que la diferencia radicaba en que no me
cuestionaba, no me preguntaba si debía hacerno o no, si le gustaría
a alguien o no. Como en la música, hubo algo más fuerte que yo que
me obligaba a hacerlo, y al hacerlo, alcanzaba una especie de
tranquilidad ; de satisfacción secreta. No entiendo en qué
momento esta intención perdió impulso, o porqué razón dejo de ser
más serio para mi. Fui menos asiduo a escribir, aunque tenía la
misma necesidad. Seguí siendo un ávido lector. No soy bibliófilo,
soy bibliofílico.
Los
únicos textos terminados fueron en los tiempos de oscuridad, con
imágenes bien definidas y finales inesperados y contundentes.
Algunas oscuridades súbitas y bien personales, muy alejadas de los
mundos que vislumbraba al final de la infancia y principio de la
adolescencia. Como triste consuelo me digo que al menos aprendí que
puedo servirme muy bien de mi propia oscuridad.
Con
el tiempo, los textos y cuadernos de los primeros tiempo se
perdieron, y ahora los extraño.
Tratando
de recodarlos, mis textos mas entrañables fueron siempre producto
del imaginario científico. de lo fantástico. Siempre quise escribir
esas ideas extrañas plagadas de situaciones y otredades que no
tuvieran nada que ver con la realidad física cotidiana, que de
todas maneras me parecía plana, aburrida, monótona, repetitiva. Me
interesaba la ciencia y me interesaba la fantasía. Me apasionaban
los sonidos y la música, La Serpiente Emplumada, los caballeros
Águila, los Nahuales, los dragones, los robots, los vehículos
espaciales y los viajes en el tiempo. Me obsesionaban los superhéroes
y pasar horas viendo los dibujos de intrincadas bases espaciales,
corredores de laboratorios insondables y la maravilla de ver plasmado
el movimiento y la emoción en el cuadro completamente fijo de una
plancha de historieta. Las historias de vaqueros cabalgando en
llanuras infinitas y la sabiduría de los indios que poblaban
aquellas desolaciones. Intenté contar historias de todos estos
personajes y situaciones. Algunas se escribieron, para luego
perderse, y otras las imaginé sin nunca plasmarlas y son ahora una
fuente de frustración que no acaba de extinguirse.
De
todos aquellos relatos perdidos, recuerdo el del Robot, estudiante en
el Instituto de Construcción de Motores Experimentales y la
discriminación que sufría por parte de los estudiantes orgánicos.
El relato del vampiro solitario y arrepentido, que recuerda como
sobrevivió alimentándose de los cadáveres congelados que
encontraba en el Frente Oriental en el invierno mas frío de la
Segunda Guerra. Recuerdo una empezada novela de vampiros en el
Guanajuato rural ; una mujer vampirizada que se esconde en la
chimenea de una vieja fábrica abandonada y un poema abriendo cada
capítulo. Recuerdo el relato del viaje de un joven muchacho en un
mundo trastocado por la magia, sus encuentros, y como su guía lo
abandona en una trampa. Me parece haber visto partes de este relato
en una doblada y arrugada hoja haciendo oficio de separador en algún
otro libro en alguna de las múltiples mudanzas.
Recuerdo
mi relato de la Revolución, pastiche de « Los de Abajo »
. Recuerdo perfectamente la escena del primer encuentro entre mis
personajes levantados y los federales...
Todas
estas narraciones que abandoné sin clemencia han regresado como
aparecidos para atormentar mi bloqueo crónico. Categorizo todo lo
que escribo y encuentro con facilidad mis propias referencias.
Necesito un acto mágico, una fuerza cuántica que me permita
sobrevolar mi propia crítica y poder dejar salir el torrente de todo
lo que imagino.
martes, julio 25, 2017
Del diario de sueños
Una frecuencia difusa.
Un recuerdo.
Un coletazo de placer.
Todas esas cosas que se pegan a la
memoria de inciendios estériles y a las memorias de espejismo.
Yo pruebo, y quiero sentir, sentir
¡sentir! Hasta que la piel fusione y el sudor sea de oro puro.
Efluvios secretos que descubro al
acariciarte, al tocar una sombra en un segundo de memoria, pasando mi
lengua por cada poro al descubierto. Amo la manera en que te
entregas, la secuencia de pequeñas
hazañas de una historia que
parece inútil.
Sigo
buscándote, como en aquel año de fuego en el que apareciste en el
diario de sueños y empecé a contar cuántas veces podía cambiar tu
nombre por las palabras que se usan para decir sueño, placer, vida,
felicidad...
Estoy
al fin ante la puerta de lo que nunca supe que había querido.
Esperando
a la vida desentierro puertas a otros universos. Al cosmos destructor
de tu placer. Es embriagante tenerte, y es escalofriante el paso
implacable del tiempo.
No
hay más tiempo que ganar: quiero nutrirme en el placer de tu sudor
mientras cuento tus suspiros en el sueño de tu cuerpo.
Yo
no existo, nada existe hasta que vuelves a pensar en mí.
Quiero
mirarte, sentirte, sufrirte y consumirte, reducir todo lo que existe
a una gota de placer que me permitas poseer. Un solo beso fugaz de
todas las galaxias, es lo que tengo, después de tu voz, tus ojos y
tus manos en una tarde tropical.
La
luz torcida del pasado juntos, la vida incompleta de plato roto, cada
promesa no cumplida es todo lo que queda.
¿O
sería el recuerdo de un amor tan absoluto y puro que destruyó toda
otra forma de vida? En todo caso, lo arrastro como una sombra en
andrajos, recordando a cada paso lo que no he podido ser para tí, o
para nadie.
Sólo
me importa rescatarnos. Saber que lo que sentimos y nos hizo sagrados
está intacto y resplandece.
Quiero
tomarlo y derramarlo contigo en una nueva promesa de fulgor, dejarlo
correr en una tierra que el placer hará vivir en el instante de los
sueños.
Quiero
el tiempo de conocer la materia de tu aura, y el color de tus
sabores.
Quiero
conocer el centro del remolino mortal de tus destinos
Quiero
reír de de felicidad, hasta el último instante de tu voluptuosa
existencia, y saber que escapamos y fuimos en verdad
Humanos.
lunes, octubre 17, 2016
jueves, mayo 19, 2016
La burbuja cuántica
2 botellas de Chardonnay y la noche.
Como siempre, estoy en un momento
extraño, un instante que
no debería existir y en
el cual nos encontramos de todos modos, revelando secretos,
describiendo sensaciones cada vez más
profundas como si cada turno de hablar fuera una reto para dentrarse
más en el otro.
Ya nos han echado de todos los
lugares. Pero queremos seguir vibrando en este instante que no tiene
razon de ser y que nos pierde.
Otro bar, Vodka, Tequila, Cerveza, la
música fuera de control y
las risas. Un cambio de zapatos de tu parte y seguimos girando,
girando.
Yo intento capturar el instante (como
siempre) con mi cámara,
pero no hay imagen que pueda retener lo que esta noche me provoca. Es
hermoso. Es inesperado. Es desconocido y está
completamente prohibido.
—¿Puedes
sacarme una foto con tu chica? ¡Es que está
muy hermosa!— me dice un desconocido que baila junto a nosotros —y
sácame ahora una foto
besándome con él...—
Nosotros solo reímos
abrazados y entonces empieza a temblar. ¡A
TEMBLAR!
El Bar gay en el que estamos es
evacuado, y una vez más
estamos FUERA. Esto ya no es una casualidad.
Esperamos el coche. Estoy sin aliento,
claramente ebrio. Tengo la lucidez suficiente para saber que esta
espera definirá muchas
cosas en el futuro. El coche llega, me quitas las llaves.
— Yo voy a conducir — dices —
estás muy borracho para
hacerlo tú.
—¿Y
dónde vamos? —pregunto
—Ya lo verás.
Y me dejo guiar, sin oponer
resistencia. Cargas algo de gasolina y retomas el volante con un aire
decidido.
— estamos listos — dices. Yo no sé
para qué o a dónde, pero
he decidido que este noche te seguiré hasta el fin del mundo.
Son las 3 de la mañana,
las calles de Tenochtitlán
estan vacías, el asfalto
mojado refleja millones de luces y yo te admiro, en una bruma de
alcohol y deseo. El asfalto deja su lugar a los árboles
y atravesamos las montañas.
Es muy tarde en la noche. O muy temprano en la mañana.
—Quiero estar contigo esta noche,
quiero que pongas música.
Quiero que veas el amanecer en otro lugar distinto.
Manipulo el Ipod (maldita máquina
infernal), esta noche es New Wave. Cantamos mientras rodamos por la
carretera vacía de la
madrugada.
Casi llegamos a nuestro destino, la
música desfila, mientras
discretas caricias llenan el silencio. La borrachera baja, la magia
también. La burbuja cuántica
en la que estábamos
empieza a mostrar signos de debilidad, pero ya no importa.
Hemos llegado a Valle de Bravo. El día
se levanta. Observamos el lago desde la altura mientras tiritamos de
frío, mientras pienso
que no hay explicación
posible para todo lo que vivimos.
El sol se refleja en el agua.
(Nunca) Volvemos.
miércoles, abril 27, 2016
The future
I've longed all my life for the past and things lived long ago.
I've longed for my childhood and soon to be lost youth.
But nothing gets even NEAR of being here, in the future, with YOU.
martes, marzo 08, 2016
viernes, febrero 05, 2016
Mi abuelo.
Mis abuelos paternos nacieron en un pueblo del desierto en Coahuila :
Matamoros. Un lugar del que siempre me hablaron y que quedó impregnado
en mi imaginación por tantas anécdotas chistosas, tremendas y a veces
fantásticas que les sucedieron ahí. Conocí el lugar ya en la
adolescencia, y de tanto oir hablar de él siempre me he reivindicado
como norteño, al menos en parte.
Mi abuela venía de una familia notable de un rancho cercano, San Pedro de las Colonias (hija del maestro de la escuela), y mi abuelo, de una familia modesta y numerosa pero trabajadora. Fue el único de entre sus hermanos que terminó la primaria, y quiso seguir estudiando.
Tuvo que irse para siempre de su pueblo para poder hacerlo, y acabó en la Ciudad de México, en la casa del hermano de su madre, con el General del ejército regular Espiridión Rodríguez, el cual pasó de cuatrero analfabeta a General cuando la División del Norte pasó por Coahuila. Después de la Revolución fué absorbido por el ejército regular y viendo la inteligencia y tesón de su sobrino recién llegado del Lejano Oeste logró colocarlo primero en la tropa, y gracias a su buen desempeño y por méritos propios en la Escuela de Oficiales de la Fuerza Aérea.
Y es así que a los 24 años mi abuelo se encontró en el frente de guerra del Pacífico, con la Fuerza Aérea Expedicionaria Mexicana. Este hecho NUNCA lo definió como persona aunque sí que lo definió en mi imaginación de niño. Mi abuelo era mi HEROE.
Al terminar la guerra, dejó atrás los aviones y los honores de veterano. Se olvidó del uniforme y la milicia y vivió una vida simple como ingeniero en Teléfonos de México hasta su jubilación. Nunca habló de la guerra (como me parece que hacen todos aquellos que tuvieron la desgracia de vivirla) mas que para disuadirme de involucrarme en la vida militar.
Fue un abuelo ejemplar. Nadie llenó de felicidad, imaginación y bondad (y fútbol) mi infancia como mis abuelos. Como él.
Siempre vivió en la austeridad más contundente, consecuencia sin duda de sus orígenes humildes y su instrucción militar. Siempre vivió con mucho menos de lo que necesitaba, y aunque sus hijos pudieron reprocharle su frugalidad extrema, la generosidad hacia sus nietas y hacia mí fue siempre desbordada e incondicional. Fue siempre un optimista, un observador agudo y crítico implacable de los gobiernos mexicanos que vió a través de su larga vida.
Lúcido hasta el final, la última vez que estuve con él hace una semana se despidió de mí prometiéndome que estaría de pié y con más fuerzas « para la otra que vengas ». Yo sólo pude tener sus manos entre las mías, diciéndole que así sería mientras el corazón se me salía por la garganta.
Este hombre excepcional que fué mi abuelo lo acabo de perder, y yo necesito escribir esto para intentar ahorrarme semanas y meses perdido en la nostalgia de su recuerdo y en la culpa que siento por vivir tan lejos y no poder ni siquiera acompañarlo a su tumba.
Abuelito, te amo, gracias por tu amor, tu ejemplo, tus anécdotas, tu vida, tu risa, tu voz, tu calor, tu cariño, tu presencia. Te recordaré hasta mi último respiro. Le hablaré de tí a mis hijos y a mis nietos y haré lo que siempre hiciste : ¡vivir vivir VIVIR ! Y sentir, y maravillarme de las cosas que veo y escucho, y tratar siempre de abordar el día con optimismo.
Quiero que exista otra vida sólo para volverte a ver.
8 nov. 1919 – 4 feb. 2016
Mi abuela venía de una familia notable de un rancho cercano, San Pedro de las Colonias (hija del maestro de la escuela), y mi abuelo, de una familia modesta y numerosa pero trabajadora. Fue el único de entre sus hermanos que terminó la primaria, y quiso seguir estudiando.
Tuvo que irse para siempre de su pueblo para poder hacerlo, y acabó en la Ciudad de México, en la casa del hermano de su madre, con el General del ejército regular Espiridión Rodríguez, el cual pasó de cuatrero analfabeta a General cuando la División del Norte pasó por Coahuila. Después de la Revolución fué absorbido por el ejército regular y viendo la inteligencia y tesón de su sobrino recién llegado del Lejano Oeste logró colocarlo primero en la tropa, y gracias a su buen desempeño y por méritos propios en la Escuela de Oficiales de la Fuerza Aérea.
Y es así que a los 24 años mi abuelo se encontró en el frente de guerra del Pacífico, con la Fuerza Aérea Expedicionaria Mexicana. Este hecho NUNCA lo definió como persona aunque sí que lo definió en mi imaginación de niño. Mi abuelo era mi HEROE.
Al terminar la guerra, dejó atrás los aviones y los honores de veterano. Se olvidó del uniforme y la milicia y vivió una vida simple como ingeniero en Teléfonos de México hasta su jubilación. Nunca habló de la guerra (como me parece que hacen todos aquellos que tuvieron la desgracia de vivirla) mas que para disuadirme de involucrarme en la vida militar.
Fue un abuelo ejemplar. Nadie llenó de felicidad, imaginación y bondad (y fútbol) mi infancia como mis abuelos. Como él.
Siempre vivió en la austeridad más contundente, consecuencia sin duda de sus orígenes humildes y su instrucción militar. Siempre vivió con mucho menos de lo que necesitaba, y aunque sus hijos pudieron reprocharle su frugalidad extrema, la generosidad hacia sus nietas y hacia mí fue siempre desbordada e incondicional. Fue siempre un optimista, un observador agudo y crítico implacable de los gobiernos mexicanos que vió a través de su larga vida.
Lúcido hasta el final, la última vez que estuve con él hace una semana se despidió de mí prometiéndome que estaría de pié y con más fuerzas « para la otra que vengas ». Yo sólo pude tener sus manos entre las mías, diciéndole que así sería mientras el corazón se me salía por la garganta.
Este hombre excepcional que fué mi abuelo lo acabo de perder, y yo necesito escribir esto para intentar ahorrarme semanas y meses perdido en la nostalgia de su recuerdo y en la culpa que siento por vivir tan lejos y no poder ni siquiera acompañarlo a su tumba.
Abuelito, te amo, gracias por tu amor, tu ejemplo, tus anécdotas, tu vida, tu risa, tu voz, tu calor, tu cariño, tu presencia. Te recordaré hasta mi último respiro. Le hablaré de tí a mis hijos y a mis nietos y haré lo que siempre hiciste : ¡vivir vivir VIVIR ! Y sentir, y maravillarme de las cosas que veo y escucho, y tratar siempre de abordar el día con optimismo.
Quiero que exista otra vida sólo para volverte a ver.
8 nov. 1919 – 4 feb. 2016
domingo, enero 31, 2016
2016
I'm almost out of darkness, almost out of haunting things to put here in this blog.
It's not that nothing happens, oh no, stuff keeps happening, stuff keeps coming up but it has been way more interesting to actually live and enjoy it than reflect on it and write about it.
Everything ends, and this blog it's about to. I'll try to put more stuff on it's last few months of existence.
It's increible that it's almost 10 years old! 10 years is a good number. A round number. No need to go further and no will either.
domingo, agosto 09, 2015
feeeeeeeeel
I'm an agnostic because I'm sure the universe is wide beyond my
understanding, because I've seen and felt things I can't explain in any
way. Because I LOVE, in despite of EVERYTHING.
jueves, junio 11, 2015
Current mood
Preserve yourself.
Preserve the others. But do everything.
See everything.
Dream everything.
Feel EVERYTHING.
domingo, mayo 24, 2015
Aquí y ahora
“Todo es más hermoso porque estamos condenados. Nunca serás más hermosa de lo que eres ahora. Nunca vamos a estar aquí de nuevo.”– Homero, La Ilíada
…El destino, la circunstancia, los dioses nos ponen aquí de nuevo. Yo no puedo luchar contra ello. No quiero luchar. El destino es un subconjunto absurdo del caos, y yo necesito caer. Caer contigo. No existe nada más, fuera de este momento, de este aroma, del color viejo y pasado de este cuarto prestado en una ciudad que no es la nuestra, en donde nos encontramos una vez más.
La conversación es un monólogo. Yo te contesto viéndote a través del lente de mi cámara. Te enojas, sonríes, cantas las canciones absurdas que salen del ipod sin ton ni son.
Tomas mi cámara. Tomas fotos de tus piernas, de tus pies y de los muslos que se dibujan en las medias negras y que escapan de tu falda breve. El momento ya es una obsesión, ya no puedo pensar claramente. Otra vez siento esa vibración absoluta, esa emoción galáctica de sentirme vivo, sentirme humano y sentirme joven. Cierras los ojos y vibras conmigo. Me quito los lentes; ya no los necesito.
La tacha estalla en ese momento preciso. El mundo se derrite. Explotas conmigo, al mismo tiempo. Nos damos cuenta, no paramos de reír. Sentir se convierte en un caudal desobordado, en una compulsión. Las cosas se hacen más nítidas pero el cuarto se torna rojo, y más oscuro.
No sé si es la borrachera, las drogas o los dulces de limón, pero veo tu aura, y es más grande que esta habitación extraña donde nos encontramos. Sigo sacando fotos para ver si puedo captar todos esos colores que desbordan del otro lado de la mesa frente a la cual estoy sentado y que irradian de tu boca, de tu cuello y de tus manos que no dejan de moverse. Eres la misma, pero no cabes en el cuarto, estas llena de color y a mis labios y de la nada viene una cantaleta de hace mucho tiempo que no puedo dejar de repetir (Om Bandhooka varnaam arunam sugathram… Om Bandhooka varnaam arunam sugathram…). Esta noche eres un Avatar de Parvati.
Ha sido muy largo el camino hasta esta noche. Descubrí la secuencia secreta que abre todas las puertas, y todo lo que nos separa no existe al fin. Tu laberinto está ahí, como siempre, pero hoy me dices sutilmente cómo entrar, y como perderme y al fin existir en tí.
“Esta noche me gustas mucho” dices. “Siéntate aquí en la cama, junto a mí”
Acaricio tu brazo y tiemblas, temblamos. Quiero esto. Casi te tengo.
Casi.
“Bésame lento, sin la lengua primero. LENTO.”
Obedezco, embriagado ahora por tu necesidad, por ese olor agudo y puro que lo llena todo.
Ya no importa lo que esperas de la vida, ni lo que yo no tengo, ni la esperanza de lo que quieres “más tarde”, dentro de un mes, en el “futuro”. El universo puede contener también todo lo que sucede esta noche. Es tan simple. Tan correcto.
Y ya no queda nada. El porvenir se lo llevó el carajo. Nada existe. Es el fin del mundo, todo dejará de ser en 5 minutos, los relojes se detendrán en 3 días y todo quedará en silencio.
O no.
Lo único que hay está AQUI Y AHORA,
Con los ojos cerrados, recorro tu blancura vertiginosa, te beso, suspiras.
“Aprendes rápido”, dices. Lo susurras con una voluptuosidad insoportable, desarmadora, y descubro atónito que acariciarte es ya lo único que quiero hacer en la vida.
jueves, enero 01, 2015
miércoles, diciembre 10, 2014
lunes, diciembre 08, 2014
viernes, noviembre 28, 2014
:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::
"Caress my Soul and I will show you infinity.
Hurt me and I'll leave you behind and I wont look back.
I'll look back only to watch you fall."
Hurt me and I'll leave you behind and I wont look back.
I'll look back only to watch you fall."
jueves, octubre 16, 2014
Tropic of Cancer
I've seen this:
At some point in the future, in about 10 years I will be officially old . I will be tired of my wanderings and I will be tired of longing all the time.
I will be tired of cities, and guitars and synthesizers. I will want a small piece of land in front of the pacific ocean where I can wake up everyday to the roar and greatness of the surfing waves.
I want to live whatever life I have left in combat shorts, flippers and t-shirts. Wear hats, get tanned beyond possible with the Mexican tropical sun and the salty surf. I don't want to feel cold or know about winters EVER AGAIN.
I will give up computers and phones, and If I want to see someone I will have to leave my beach (I don't think I'll do it).
A place where my friends, my loves and everyone I care about can stay and eat the catch of the day, where we can laugh and have beach fires, and maybe talk about the things I saw when I was away, when I was someone else, when all I had was my dreams in the boring world.
In this place of happiness ,I will be grateful to be alive.
At some point in the future, in about 10 years I will be officially old . I will be tired of my wanderings and I will be tired of longing all the time.
I will be tired of cities, and guitars and synthesizers. I will want a small piece of land in front of the pacific ocean where I can wake up everyday to the roar and greatness of the surfing waves.
I want to live whatever life I have left in combat shorts, flippers and t-shirts. Wear hats, get tanned beyond possible with the Mexican tropical sun and the salty surf. I don't want to feel cold or know about winters EVER AGAIN.
I will give up computers and phones, and If I want to see someone I will have to leave my beach (I don't think I'll do it).
A place where my friends, my loves and everyone I care about can stay and eat the catch of the day, where we can laugh and have beach fires, and maybe talk about the things I saw when I was away, when I was someone else, when all I had was my dreams in the boring world.
In this place of happiness ,I will be grateful to be alive.
viernes, agosto 15, 2014
domingo, junio 15, 2014
Volver
Place de la République, Paris
And here we are again in this rainy afternoon.
Saying hello to you is always so strange. I dread the small talk and I can't stop apologising about the stupid tripod.
I don't know how, but we're back in Paris, back in these streets that never change, the city feels as I had never left. We are a few meters away from my old room, from my old balcony. The feeling is unbearable.
And then you smile, and you talk, that beautiful soothing voice that seems to be forever smiling; that way you have of explaining the most simple of things in your perfect spanish.
"It's so nice to be back in Paris!", you say.
"Speak for yourself, I HAD to come back even if I didn't want to", I answer.
"Don't be sad, or angry, hey, we were able to meet again didn't we?"
"How come we can travel and meet everywhere in the world? I'm dead broke!"
"So, how's Canada? and Mexico? are you happy? what's going to happen with you?"
And the conversation goes on like this, we could talk about anything for ages, I like the sound of your voice so much, I'm just happy to be with you and bathe in your radiance.
You have cleansed Paris for me. You have erased and superposed awful memories and episodes of darkness and sadness with good memories and images of your kindness.
Until our next meeting. THANK YOU.
viernes, marzo 28, 2014
(Pause)
It's not that I don't have anything left to say, I even have some posts that I haven't made public just yet, and the darkness was long enough to have dark stuff to put into this blog.
It's just that right now the waking life has been very interesting and busy, moreso than my dreams or darkness.
There is and end to this blog. But not yet, not yet.
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